Tema 4: Situación De Los Migrantes Centramericanos.
Los movimientos migratorios hacia los Estados Unidos han sido parte de la proyección propagandistica del " Sueño Americano", del cual personas con un afan de aventura, oportunidad o necesidad financiera han partido hacia el pais del Norte esperanzados por obtener satisfactores económicos que les permitan el sustento familiar.
Luego del establecimiento de la United Fruit Company en Centroamérica para la creación de fincas bananeras y de los ferrocarriles IRCA; se inicia la emigración hondureña asentándose principalmente en el estado de Louisiana en donde se estiman 200,000 personas.
Los cambios políticos de los años 50', 60' , 70's provocaron un exodo masivo de guatemaltecos y salvadoreños situándose en los Estados del Sur, principalmente en California.
Con la agudización de las guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Nicaragua (1970-1990); se produce una verdadera diáspora de centroamericanos, siendo los lugares de elección, California,Illinois,New York y Miami para los Nicaragüenses.
Apoyados por el gobierno de los Estados Unidos se inicia la guerra de los contras nicaragüenses utilizando bases en Honduras.
El ataque a los sandinistas en el poder abre de nuevo las fronteras a los nicaragüenses en donde el Presidente Reagan se compromete ayudarlos y apoyarlos, esa misma instancia es aprovechada por los hondureños.
Estadísticas aproximadas indican que a la fecha viven en los Estados Unidos 1 millón de guatemaltecos, 1.2 millones de salvadoreños, 400,000 hondureños y 400,000 nicaragüenses. La comunidad de Costa Rica es poco significativa por lo que no será motivo de discusión pero si se tomará en consideración en planteamientos incluidos en este texto.
A raíz de la devastación causada por el Huracan Mitch se han generado nuevos movimientos migratorios hacia los Estados Unidos y se estima que estos seguirán en aumento en tanto los paises mas afectados no terminen la fase de reconstrucción y estabilidad económica correspondiente
La Falta de Desarrollo Economico Sostenido:
Los paises Centroamericanos han basado su economía en su potencial agrícola pero con características de monocultivismo, en este renglón ha sido el café lo más predominante y por ende el mayor generador de divisas; el sistema semi feudal con una alta concentración de la población en el campo, sin que medien alternativas económicas, ha provocado un estancamiento en el
desarrollo sostenido y pluralizado de sus endebles economias.
La inestabilidad Socio-Politica:
Regimenes dictatoriales y fraudulentos de las últimas decadas en donde ha prevalecido la corrupción de los gobernantes ha provocado que sectores inconformes y faltos de oportunidad tengan como única salida emigrar a otros paises.
Luego de la disolución del bloque socialista y final de la guerra fria, la estabilidad gubernamental se esta implementando y no cabe duda que esto se traducirá en cambios migratorios hacia los Estados Unidos.
LAS GUERRAS CIVILES:
Los conflictos armados provocaron el mayor flujo inmigratorio de centroamericanos jamas visto. Estos inmigrantes huyeron de la guerra y se convirtieron en refugiados.
A raíz de esta situación hubo necesidad de hacer leyes de inmigración que originalmente los protegió y posteriormente los declaró ilegales sin derecho a permanecer en Estados Unidos. Iglesias y organizaciones no gubernamentales entraron en su defensa, razon principal por lo que no se han dado las deportaciones masivas a pesar de la insistencia de políticos anti
inmigrantes.
VIOLACION CONSTANTE DE LOS DERECHOS HUMANOS:
La base principal para el desarrollo de un conglomerado social, lo constituye el respeto de los derechos humanos. En centroamérica estos se han violado por años y a pesar que contamos con tratados de paz y de reconciliación. Estos se siguen negando a grandes masas populares; en donde la falta de seguridad y el peligro constante de muerte, los motiva a emigrar y salvar sus vidas y promover un mejor futuro para sus familias.
VISION NORTEAMERICANA ANTE LA INMIGRACION CENTROAMERICANA
El control fronterizo y aduanal de inmigración ha sido por años uno de los principales problemas que enfrenta este gobierno.
Cruzar la frontera es una odisea y no es ningún secreto que la gran mayoría no logran su objetivo, cada vez son mayores las restricciones y mas sofisticados los sistemas de vigilancia.
La muerte, la explotación y vejación causada por los traficantes de personas son algunos de los tropiezos y abusos que los inmigrantes tienen que soportar antes de llegar a su destino.
Internamente organizaciones pro emigrantes buscan la protección de los refugiados y por esa razón se han estado implementando leyes que favorecen su permanencia.
A causa de las guerras en centroamerica las Iglesias Bautistas Americanas (ABC), promovieron una Ley en el Congreso que dió protección a guatemaltecos y salvadoreños que tenian Asilo, esta se cerró en Diciembre de 1991.
Posteriormente surgió la Ley NACARA que otorgó la amnistia a los nicaragüenses que hubieran ingresado hasta el 1ro. de diciembre de 1995.
A salvadoreños y guatemaltecos dentro de esta misma ley inexplicablemente se les otorgó una posibilidad de Residencia, si hubieren ingresado antes o hasta el primero de Octubre de 1990, o si se hubieren registrado en ABC, en ambos casos es imperativo la petición de Asilo aunque hubiere sido denegada.
Actualmente hay una propuesta de Ley para otorgar los mismos derechos que a los nicaragüenses ( 1995) para guatemaltecos, salvadoreños, hondureños y haitianos.
El grupo de Honduras es primera vez que es considerado en un proyecto de ley. A raíz del Huracan Mitch, el gobierno de Estados Unidos otorgó un estatus de Protección Temporal (TPS) por 18 meses a nicaragüenses y hondureños, este plazo será efectivo hasta julio del año 2,000.
En contraposición con estas leyes, tambien este gobierno ha creado leyes restrictivas desde 1996, en donde existen severas medidas que atentan contra la permanencia de los centroamericanos y sobre los cuales se cierne un peligro de deportaciones masivas que impactarán enormemente a las economías de los paises centroamericanos.
Basados en el marco histórico anterior es posible describir algunas conclusiones de importancia, mismas que servirán de base para elaborar las proyecciones para las próximas dos decadas.
1. Familias centroamericanas ya forman parte de las comunidades norteamericanas, pero su inserción cultural, religiosa y adaptación, es mas evidente en niños o jóvenes que han crecido aqui.
2. La población Centroamericana en E.E.U.U. ha producido una desconcentración demográfica en cada pais de origen.
3. La población Centroamericana en E.E.U.U. aparte de ser fuente de ingresos y de remesas familiares, no compite en el mercado laboral en sus paises.
4. La mayoría de los inmigrantes mantiene lazos estrechos con su pais y enseña ese mismo sentimiento a sus descendientes.
5. Los Centroamericanos en E.E.U.U. promueben campañas de ayuda y de desarrollo para sus respectivos paises.
6. Los Centroamericanos en E.E.U.U. han promovido empresas, obtenido bienes y construido viviendas en su pais.
VISION FUTURA
El flujo inmigratorio hacia los E.E.U.U. seguirá en crecimiento si no se adoptan las siguientes medidas de parte de los gobiernos de E.E.U.U. y de Centroamerica.
ACCIONES DEL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS:
A. Legalizar a los emigrantes que ya residen en este pais, ya que forman parte de su fuerza laboral.
B. Crear medidas arancelarias que favorezcan el intercambio comercial con Centroamerica, similar al otorgado a la Cuenca del Caribe y NAFTA. Actualmente existen un Proyecto de Ley en el congreso que persigue este fin.
C. Otorgar precios justos a los productos Centroamericanos en los tratados comerciales internacionales.
F. La estabilidad migratoria de los Centroamericanos permitirá que el envío en dólares se incremente y los E.E.U.U. podrán de esa forma reducir la ayuda que periódicamente otorga a los paises del área.
Acciones de los Gobiernos Centroamericanos
A. Consolidar las Democrácias.
B. Crear programas de desarrollo social en donde se establezcan fuentes de trabajo y se reduzca el desempleo.
C. Propiciar tratados internacionales que estimulen la inversión extranjera .
D. Mejorar las condiciones de seguridad pública.
E. Crear mecanismos adecuados para limitar y eliminar gradualmente la corrupción gubernamental.
F. Formular políticas de desarrollo regional para desestimular la emigración interna y externa.
G. Hacer peticiones concretas ante el gobierno de los E.E.U.U. para lograr la estabilidad migratoria de los Centroaméricanos.
Situación de los migrantes salvadoreños.
La inmigración en El Salvador puede dividirse en dos etapas; la primera representa la situación del país antes del siglo XX, cuando era un importador neto de inmigrantes; la segunda se identifica ya el siglo XX y se caracteriza por su emigración, convirtiéndose El Salvador en un país exportador neto de emigrantes. También se producen importantes desplazamientos internos, producto más que nada del conflicto interno armado que ocurre entre los años 1980 y 1991.
Los flujos de emigración durante el siglo XX se dividen en cuatro grandes periodos: 1920 a 1969; 1970 a 1979; 1980 a 1991; y de 1992 a la actualidad (PNUD, 2009).
El gran proceso de emigración ha llevado a que uno de cada cinco salvadoreños viva actualmente fuera del país. Esto ha provocado una situación paralela de agotamiento de los recursos humanos calificados, produciendo un escenario donde menos del 11% de los salvadoreños tiene educación terciaria, porcentaje por debajo del promedio latinoamericano del 13,5% (BID, 2007).
La emigración de El Salvador no es solo un problema de “fuga de cerebros” sino también un problema con implicaciones económicas y de desarrollo; las remesas que envían los salvadoreños residentes en el exterior representaron en 2009 el 16,1 % del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implica una gran dependencia de este tipo de recursos.
Algunos agricultores emigraron a Honduras en busca de mejores salarios, aunque la mayoría permaneció en el territorio donde comenzó a gestarse una rebelión. Este procesó culminó con el levantamiento campesino de 1932, denominado “la matanza”, en el que murieron alrededor de 30.000 personas a manos de las tropas gubernamentales.
Los esquemas de migración salvadoreña que persistieron hasta la década del 70 se establecieron durante este periodo. Como se mencionó anteriormente, el escaso o inexistente acceso a la tierra y el desempleo llevó a muchos salvadoreños a emigrar hacia Honduras, principalmente a las plantaciones de plátanos de la United Fruit Company. Unas 25.000 personas emigraron en los años 30, y hacia fines de la década siguiente la cifra aumentó a 40.000 (PNUD, 2005).
En los años 1950 y 1960 un número no muy importante de salvadoreños emigró a los Estados Unidos. Esta población provenía de los estratos económicos más altos que iban a estudiar y trabajar en el extranjero. También algunos empleados domésticos, jardineros y trabajadores manuales complementaron este pequeño flujo (Gammage, 2007).
La mayor parte de la migración salvadoreña fue a nivel regional. La migración estacional de las comunidades salvadoreñas para trabajar en las cosechas se convirtió en la forma de vida de muchos habitantes rurales desde que la producción de café pasó a dominar la economía de El Salvador. Entre 1945 y 1969, el aumento de la población y la reducción de tierras disponibles, especialmente a favor de las plantaciones de algodón, llevó a unos 350.000 trabajadores y campesinos sin tierra alrededor del 7 % de la población a emigrar al vecino país de Honduras. Alrededor de la mitad de ellos regresó después de que el gobierno de Honduras implementó las políticas de reforma agraria. Esto generó un éxodo que culminó en la llamada “Guerra del Fútbol” de 1969 entre ambos países.
En 1961, alrededor del 12 % de la población rural no poseía tierras. Hacia 1971 la cifra había alcanzado el 29 % y en 1975 se estimaba en un 41 %. De igual manera, de 1950 a 1970 el desempleo rural se ubicaba entre el 40 y el 50 %.
En 1975, solo el 37 % de los trabajadores rurales trabajaba en forma permanente; el 14 % lo hacía en un promedio de nueve meses; el 19 % trabajaba alrededor de seis meses; y el 30 % laboraba solo dos o tres meses en el año. Hacia 1980 se estimaba que el 65% de la población rural no tenía tierras y dependía del empleo asalariado. En 1981, aproximadamente el 58 % de los salvadoreños vivía en áreas rurales (Haggarty, 1988).
En la década de 1970, Estados Unidos recibió la primera oleada importante de salvadoreños. Esta vez, no solo emigraron las clases más bajas, sino que también los trabajadores calificados, profesionales e intelectuales. Esto se atribuyó al desempleo, a la creciente violencia política, y a la falta de acceso a la propiedad. Alrededor de 45.000 salvadoreños ingresaron a Estados Unidos entre 1970 y 1974. Un gran porcentaje de esta emigración, a diferencia de las futuras, fue de naturaleza legal.
La década de los ochenta trajo el éxodo masivo de salvadoreños. Huyendo de la guerra civil en su país, miles emigraron hacia naciones vecinas y también a Estados Unidos, viajando por tierra a través de México. Muchos de ellos llegaron al país de manera ilegal y en su mayoría provenían de comunidades rurales. Mientras que algunos huyeron a través de las fronteras con Honduras, Nicaragua y Guatemala, otros se quedaron en El Salvador como población desplazada y buscaron refugio en aquellos departamentos y municipalidades que no estuviesen directamente involucrados en el conflicto. En 1982, solo el departamento de Chalatenango tenía 15.000 personas desplazadas internamente. La emigración alcanzó su nivel máximo en 1982, estimándose que 129.000 personas registradas habían dejado el país (Gammage, 2007).
En 1981 había unos 60.000 refugiados en Honduras especialmente mujeres y niños ubicados en campos de refugiados cerca de la frontera. Estos campos eran administrados bajo el auspicio de la Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados. El éxodo fue de tal magnitud que en 1982 las Naciones Unidas estimaba que alrededor de un tercio de la fuerza laboral había huido del país. Unos 20.000 refugiados salvadoreños buscaron asilo en Nicaragua, y se estima que otros 80.000 a 110.000 se reubicaron en Guatemala y luego en México, de los cuales un gran porcentaje alcanzaría finalmente Estados Unidos. Entre 1979 y 1988 se calcula que unos 500.000 salvadoreños llegaron a Estados Unidos por esta vía. Miles viajaron también a Canadá, donde las condiciones de asilo eran más accesibles.
Si bien la guerra civil terminó en 1992, muchas de las condiciones que inspiraron las luchas sociales y políticas que culminaron en violencia y emigración masiva, permanecieron invariables. Entre 1980 y 2001, la cantidad de tierra cultivada en El Salvador aumentó un 6 % mientras que la población se acrecentó en un 42 %. Este periodo fue también testigo de una marcada baja en el valor de los productos agrícolas y los salarios (Gammage, 2006).
Aunque existen diferentes opiniones sobre las mediciones exactas, la tendencia a un aumento de la emigración es constante. Entre los años 1970 y 1980, la migración aumentó un 73%. Entre los años 80 y 90, ésta se incrementó un 307 % y entre 1990 y 2000, subió a un 400%. La trayectoria de esta inmigración también siguió un patrón constante: comenzó como una tendencia regional para convertirse en un movimiento internacional, ya que a partir de la década de los noventa, el 93 % de los emigrantes se dirigió más allá de Centroamérica. Aunque varios países implementaron medidas para facilitar la inmigración salvadoreña legal, la inmigración ilegal continuó siendo un problema. Algunas estimaciones ubican en 400.000 la cantidad de salvadoreños indocumentados residiendo en Estados Unidos en 2007.
Las deportaciones de salvadoreños desde el exterior han aumentado en el transcurso del tiempo pasando de un total de 4.216 en 1999 a 36.689 en 2004, según los registros del Ministerio del Interior de El Salvador. Desde 1999 hasta 2001, la mayoría de las deportaciones se han realizado en Estados Unidos, pero a partir de 2002 la gran mayoría de los deportados viene de Guatemala y México (Andrade-Eekhoff, 2006).
En relación a poblaciones inmigrantes dentro del territorio, en 2005 se estimó que 1.913 nicaragüenses y 7.751 hondureños vivían en El Salvador (de un total de aproximadamente 36.000 extranjeros). Estas cifras, sin embargo, pueden subestimar de manera significativa la cantidad de hondureños y nicaragüenses que están trabajando temporalmente en El Salvador (Gammage, 2007).
No se puede entender a El Salvador como un país de 6,2 millones de personas viviendo en 21.000 kilómetros cuadrados, sino más bien como una nación con más de ocho millones de ciudadanos que viven dentro y fuera de sus fronteras. El Salvador se ha convertido en un exportador neto de migrantes y en un país estratégicamente basado en sus emigrantes. La gran diferencia de salarios entre El Salvador y Estados Unidos, y la existencia de un gran número de salvadoreños que ya viven en ese país y que salieron fundamentalmente durante la guerra civil de la década de los ochenta y que alientan la búsqueda de oportunidades a sus compatriotas, explican buena parte de la emigración salvadoreña. La migración es crucial para entender el desempeño de la economía de El Salvador en las últimas dos décadas.
La economía de El Salvador se contrajo un 3,3 % en 2009 como resultado de la crisis financiera, y no se proyectó ningún crecimiento para 2010. El crédito para el sector privado también se redujo, el empleo en el sector informal se elevó, las remesas bajaron casi un 10 %, el cobro de impuestos disminuyó un 11 % y el déficit público aumentó del 3,1 al 5,4 % por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Breve documental acerca de la migración centroamericana: https://youtu.be/QxrVEPPX2Qo
Lo que expetimentan las familias migrantes: https://youtu.be/Dri-vznqZbQ
El trayecto que enfrentan los migrantes entre la frontera de México y Estados Unidos: https://youtu.be/ost9hVVQyL0
Entrada creada por: Víctor Hugo Solórzano Marroquín.
No. De Lista: 40.






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